El mundo está cada vez más enloquecido, y esto nos afecta a todos, incuidos nuestros hijos. Estamos perdiendo la sensibilidad de atendernos como personas, y nos hemos volcado en la vida laboral, con el estrés que conlleva obtener mayor producción cada día. Esto se nota en nuestras aulas, en las que cada vez se mira menos a la persona y se busca competir para obtener el mejor resultado.
Como propuesta y contraoferta, hemos de pararnos a pensar que está pasando dentro de nosotros, si estamos satisfechos de lo que estamos consiguiendo, y si es esta es la vida que queremos para nuestros pequeños. Para ello debemos hacer que los niños respiren y sientan, y sobre todo que sean ellos mismos, que expresen lo que son, más allá de los títulos acádemicos y las notas. No olvidemos que no somos "ingenieros", "directores", "músicos" o "artistas", en primera y última instancia "SOMOS".
Yamunadeva
1 comentario:
ME UNO!!!!!!!
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