El Yoga es una disciplina milenaria que en estos momentos está de máxima actualidad por la necesidad que tenemos de estar bien. Con el Yoga nos estiramos, aprendemos a respirar, a relajarnos, a meditar.
Casi siempre que desarrollamos o utilizamos algo es por necesidad, pero tal vez podríamos pensar en introducir el yoga en las escuelas no tanto por necesidad (aunque algunos niños ya están estresados) sino para incluirlo en su educación, y así al mismo tiempo que aprenden a pensar, aprenden a meditar, a ponerse en paz consigo mismos,
¿No sería esto tal vez un paso adelante en nuestro desarrollo como seres humanos?
Durante el primer trimestre di dos clases de Yoga a los grupos de 6º y fue una experiencia muy bonita, me sorprendió el interés que demostraron por saber qué es el yoga, y de ahí que hayamos decido incluir en este número una entrevista que hemos realizado a una especialista en Yoga para niños, que además es especialista en Yoga pra discapacitados.
Pregunta: Devaki, Aranzazu Bermejo, directora de Yoga del Centro Yamunadeva, ¿podrías decirnos cómo comenzarías una clase de Yoga para niños?
P: ¿Por qué Yoga para niños?
R: Los efectos beneficiosos del Yoga han sido comprobados en Occidente en el caso de los adultos. Nuestros pequeños sufren cada vez más las tensiones que vivimos nosotros y creo que es importante que desde la infancia se les vaya enseñando a que sean ellos mismos, que sientan su cuerpo y lo conozcan, que se expresen libremente y aprendan a relajarse. Esta práctica está bastante extendida en países como Estados Unidos y en algunos europeos como Francia, Alemania e Inglaterra, y yo creo que en España ya va siendo hora de que el Yoga se introduzca de lleno en el terreno infantil.P: ¿Cómo trabajas el Yoga con los niños?
R: En el Yoga tradicional para adultos normalmente se introducen tres pilares básicos: las asanas o posturas, pranayama o control de la respiración y la meditación o control de la mente. Todo ello para equilibrar la personalidad. Evidentemente, con los niños estas prácticas son más suaves. Las asanas o posturas simulan muchos animales o personajes como el guerrero, el arquero, el leñador ... y el ejercicio físico se convierte en una aventura dinámica. Para concentrar la mente trabajamos con visualizaciones, cuentos y observando la respiración. Respecto a la respiración, me interesa sobre todo que aprendan a movilizar la zona abdominal para soltar todas las tensiones que allí se acumulan. Los niños sienten claramente el efecto relajante de este ejercicio.P: ¿A partir de qué edad lo recomiendas?
R: En mis clases tengo niños de 3 a 11 años y todos responden muy bien. Los más pequeños necesitan más estímulos musicales para relajarse, y con ellos utilizo el sonido de los cuencos tibetanos. Por otro lado, con los mayores se puede realizar un trabajo mental un poco más disciplinado, como las visualizaciones.P: ¿Cuáles son los beneficios principales del yoga para niños?
R: Ellos me cuentan que hacen mejor los deberes y se enfadan menos. Yo percibo que en clase están más centrados, coordinan mejor sus movimientos y cada vez disfrutan más del silencio. Además de todo lo anterior, sé por experiencia que con el Yoga crece la autoestima y la confianza en uno mismo. Esto es lo que realmente me impulsó a transmitir el yoga a los más pequeños.P: Los niños interesados en hacer yoga, ¿a dónde pueden acudir?
R: Yo imparto mis clases en el Centro Yamunadeva de Cercedilla, único centro del municipio en el que se ofrece esta actividad, donde hemos desarrollado este programa dentro de un equipo multidisciplinar.Muchas gracias, Devaki. Ha sido un placer.
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